Ansiedad por separación en el Caniche: cómo frenar el pánico a estar solo
Un Caniche con ansiedad por separación no se está portando mal: sufre un colapso emocional real, alimentado por el vínculo intensísimo que esta raza construye con su familia. Aquí tienes el protocolo completo para revertir un caso ya instaurado.
No se está vengando, está aterrorizado
Llegas a casa, abres la puerta y ahí está: el marco arañado, un cojín destrozado o una notita del vecino quejándose de los ladridos. ¿Te ha pasado? A mí también, y el que diga que no... miente o ha tenido muchísima suerte. No te preocupes. No te sientas culpable. Es un proceso por el que tu Caniche tiene que pasar y aprender a estar solo.
Vamos a hablar claro desde ya. Cuando hablamos de la ansiedad por separación en el Caniche, no estamos ante un perro maleducado, ni celoso, ni vengativo, ni hemos tenido mala suerte. ¿Vale? Simplemente nuestro Caniche está sufriendo un ataque de pánico real porque le hemos separado de su familia y no sabe qué hacer. Métete esto en la cabeza: no rompe cosas para joderte el día, las rompe porque el estrés le está comiendo por dentro. Esta raza, como cualquier otra, son perros, y como perros que son están programados genéticamente para vivir en manada. Cuando no están en manada no saben estar. Tan simple como eso.
A lo anterior... súmale que el Caniche es un clásico "perro lapa", o como le llamo yo, un perro llavero. Es una raza que se apega muchísimo a nosotros los humanos y, encima, son listísimos. ¿Qué tiene que ver esto último? Pues que nuestro pequeño aprende en tiempo récord tus rutinas. Sabe perfectamente que coger el manojo de llaves o ponerte cierta chaqueta significa que te vas. Son expertos en entender nuestras rutinas. Y ahí empieza la angustia. Mucho antes de que hayas cerrado la puerta.
Tengo otro artículo relacionado con la ansiedad por separación en cachorros y cómo enseñarles desde pequeñitos. Te recomiendo que te pases por él: Ansiedad por separación en cachorros.
Te cuento cómo puedes empezar a trabajar esto en casa, con paciencia y sin gritos.
Cómo saber si es pánico real o solo se aburre
Antes de volvernos locos con protocolos, diferenciemos. No es lo mismo un cachorro que muerde una pata de la silla porque está aburrido a los 40 minutos de irte, que un perro con ansiedad clínica. Con esto quiero decirte que un cachorro que te sale "travieso" (por llamarle de alguna manera) lo que le ocurre es que es cachorro y hace cosas de cachorros, como morder todo lo que parezca apetecible de morder (porque le están saliendo los dientes). Un perro que ya no es cachorro no es "travieso", simplemente tiene ansiedad por separación.
Si tu Caniche tiene ansiedad por separación de verdad, hará esto:
- Llora, ladra o aúlla en los primeros cinco minutos desde que te vas (y no suele parar).
- Si destroza algo, suele ser en los "puntos de salida": rasca la puerta de la calle, muerde los marcos de las ventanas o escarba el felpudo intentando escapar hacia ti.
- Jadea muchísimo y babea, aunque la casa esté fresca.
- Le dejas su premio favorito o un trozo de jamón, y cuando vuelves sigue ahí intacto. Si no comen, es que están en pánico.
Si te has sentido identificado, sigue leyendo porque te entiendo perfectamente y quiero ayudarte.
Una vez mi Caniche, mientras estaba solo, empezó a raspar el suelo próximo a la puerta de salida, como si quisiera hacer un hueco y "escapar" conmigo. De tanto raspar, se daba golpecitos en la cabeza contra la puerta del esfuerzo y de que el suelo le resbalaba al ser suelo cerámico. ¿Qué ocurrió? Que de tanto golpecito en la cabeza se hizo una pequeña herida... Me volví loco intentando entender a qué era debido esa pequeña herida... hasta que un día le observé por la cámara (siempre le dejo una cámara puesta cuando se queda solo) y caí en la cuenta del por qué de la herida.
El protocolo para enseñarle a quedarse solo
A ver, que tampoco es que esto se arregle con una pastilla mágica. Y si existiera, yo no se la daría a mi Caniche. El objetivo es que las cosas que haces antes de salir (las "pistas") dejen de darle miedo, y luego, ir acostumbrándolo al tiempo muy poco a poco.
Olvídate de calendarios. Vamos a ir paso a paso, al ritmo de tu perro.
Paso 1: Desactivar tus rutinas de salida
Si coger las llaves le pone nervioso, cógelas 15 veces al día. Coge las llaves, siéntate en el sofá y ponte a ver la tele. Ponte el abrigo, vete a la cocina a fregar los platos y quítatelo. Tienes que conseguir que esas señales dejen de predecir tu marcha. Que dejen de importarle. Te recuerdo que es muy listo, intenta serlo tú más.
Paso 2: Salidas "de broma" (segundos)
Abre la puerta de casa, sal al rellano, cierra la puerta, cuenta hasta 3... y vuelve a entrar. Hazlo varias veces al día. Tienes que volver a entrar antes de que le dé tiempo a ponerse nervioso. El tema es acostumbrarlo y hacerle entender que no siempre es dramático que salgas.
Paso 3: Ampliar el tiempo de verdad
Cuando ya aguante los segundos sin inmutarse, pasamos a 1 minuto. Luego a 3. Luego a 5. Ojo aquí: si en el minuto 4 empieza a ladrar o a arañar la puerta, significa que has ido demasiado rápido. Tienes que retroceder a los 2 minutos durante unos días más. No te frustres, es así de lento.
Lo que te cuento es un método para acostumbrarlo poco a poco. Que él entienda que no siempre te vas 3 horas. Que irse y que se quede solo es normal. Sé que es duro verlo sufrir, pero lo hacemos por su bien. Por desgracia, no siempre puede estar con nosotros. Lo único que podemos hacer es hacerle entender que no pasa nada, y para eso hay que hacerlo de manera progresiva. Insisto en que lo hacemos por él. Un perro equilibrado emocionalmente es un perro feliz.
Los errores típicos de dueño novato
Por favor, préstame atención con esto. A veces nosotros somos los que alimentamos su ansiedad sin querer. No solo debe aprender él, también nosotros.
Intenta evitar esto:
- Despedidas de drama: No le digas "ay pobrecito mío que me voy a trabajar, pórtate bien, ahora vengo". Cero besos. Te vas y punto. Si le das importancia a la salida, él también se la dará. Obvio, ¿no?
- Fiestas al volver: Llegas a casa, el perro está histérico saltando y tú le coges en brazos gritando de alegría. Mal. Ignóralo hasta que tenga las cuatro patas en el suelo y esté tranquilo. Sé que te estoy pidiendo un imposible, pero insisto, un perro equilibrado es un perro feliz. No lo haces por ti, lo hacemos por él.
- Castigar a la vuelta: Si encuentras algo roto, te callas, respiras hondo y lo limpias sin mirarle. Castigarle horas después de que haya roto algo solo le enseña que llegar a casa significa bronca. Le dará más miedo tu regreso. Además, un perro no sabe lo que ha hecho hace 2 minutos. Regañarle por algo que ha hecho hace un rato no lo entenderá, por lo que no aprenderá. ¿De qué sirve que le eches bronca de algo que no sabe? Si tuviera esa capacidad de razonamiento o entendiera tu idioma, no sería un perro, sería un humano. Evítalo.
¿Y si no funciona? (Profesionales y Vet)
Si te paras a pensarlo, es lógico que a veces necesitemos ayuda. Si llevas un mes intentando hacer esto y tu perro se autolesiona, tiembla sin parar o intenta escapar por cualquier punto que vea, deja de hacer experimentos caseros. Busca ayuda profesional. Un buen educador ayudará a nuestro Caniche a ser equilibrado. No desesperes. Cada Caniche es un mundo y estamos para cuidarle y quererlo nos dé más o menos dolores de cabeza.
En casos muy graves, los veterinarios pueden recetar medicación temporal. No para "drogarlo", sino para bajarle el nivel de pánico lo suficiente como para que su cerebro sea capaz de aprender el protocolo que te he explicado antes. Insisto, llama a un etólogo (un adiestrador especialista en comportamiento) y pide ayuda.
Herramientas que sí sirven para esto
Para tratar la ansiedad por separación, no necesitas collares antiladridos (prohibidísimos, por cierto). Necesitas observar y mantenerle la mente ocupada. Yo recomiendo ir a tiro hecho con esto:
- Una cámara de vigilancia Wi-Fi: Es obligatoria. Tienes que verle desde el móvil. Si no ves en qué minuto exacto empieza a llorar, estarás trabajando a ciegas y no sabrás cuándo volver a entrar. Además, servirá para no obsesionarte tú mismo ante la incertidumbre de no saber cómo estará.
- Una cámara interactiva: Sí, existen. Cámaras que te sirven para ver a tu Caniche y además interaccionar con él, no solo por voz, sino que incorporan un dispensador de comida que puede ayudarte a frenar ciertas conductas impropias de tu querido Caniche.
- Juguete rellenable de caucho (tipo Kong): Rellénalo de comida húmeda, congélalo y dáselo justo cuando te vayas. Le tendrá lamiendo (lo cual relaja) los primeros 20 minutos, que son el tramo crítico de la ansiedad.
- Alfombra olfativa: Otra opción para dejarle pensando y usando la nariz mientras tú sales por la puerta.
Nunca salgo de casa sin ponerle la cámara (dos en mi caso) a mi Caniche. Ya he conseguido que lo entienda y lo veo con normalidad, pero gracias a las cámaras puedo ver cómo está, si está tranquilo durmiendo esperándome o si está ya atento a cualquier cosa esperándome. No es por él, es también por mi tranquilidad. Lo dicho, no solo ellos tienen que aprender, también nosotros, y eso que somos los humanos.
Si no quieres volverte loco eligiendo una cámara, no pasa nada, ya me he vuelto loco yo por ti. Te aconsejo que accedas a la sección de cámaras de vigilancia. ¿Quieres saber qué juguete comprarle según su tamaño? Pásate por nuestra sección de juguetes interactivos o utiliza nuestro comparador de accesorios.
¿Cámaras interactivas? Pásate por aquí: sección de cámaras interactivas.
No subestimes tampoco el poder de un buen libro.


