Cuidado de las almohadillas del Caniche: prevención de grietas, quemaduras y fórmulas reparadoras
¿Te has parado a pensar que el único calzado de tu perro durante toda su vida son sus almohadillas? Aprende a revisarlas, hidratarlas y protegerlas. Guía y consejos para ayudar a nuestro pequeño y gran compañero.
A lo largo de nuestra vida nosotros los humanos utilizamos infinidad de calzados. Tenemos unos para salir a cenar, otros para ir al trabajo, otros para ir cómodos... y no nos limitamos a eso, no sólo tenemos unos para ir a cenar, sino varios de estos para elegir uno u otro en función de nuestro outfit; ¿zapatillas de deporte? No tenemos unas zapatillas de deporte, tenemos unas para ir al paddel, otras para hacer running, otras para pasear, otras para jugar al fútbol... y encima cuando nos cansamos de ellas y pasan de moda, ¡pues compramos otras! ¿Y tu perro? La superficie de contacto de nuestro Caniche con el mundo son sus almohadillas. Durante toda su vida, una única "zapatilla" es la que le permite recorrer y correr el mundo.
Si has llegado aquí, espero haberte hecho reflexionar y que te hayas dado cuenta de lo importante que es el correcto mantenimiento de las almohadillas de nuestro Caniche. Tenemos que proporcionarles un correcto cuidado y estar atentos ante posibles problemas. No podemos permitirnos que nuestro compañero nos avise de si se le ha clavado una espiga o si se ha hecho una pequeña herida después de las cuatro carreras que se ha pegado en el parque.
También tenemos que ver a sus almohadillas también como su amortiguador, como un trozo de goma resistente a todo. Son una pequeña obra de ingeniería, con una capa exterior dura y un relleno graso que absorbe cada carrera, cada salto, cada frenada en seco persiguiendo una ardilla. Ojo aquí, aunque nuestro Caniche vaya hecho un pincel de la peluquería, no olvidemos que es un perro y esta raza es más atlética de lo que su pelo y estilo sugiere. Asfalto, piedras, arena, nieve... todo eso desgasta, y conviene estar encima.
¿Te has fijado si tu perro cambia la forma de andar? Pues ojo, porque eso casi siempre empieza en las patas. Y aquí hay un detalle que casi nadie te cuenta: como el Caniche no muda, el pelo también le crece entre los dedos y sobre la propia almohadilla. Ese pelo atrapa humedad, arenilla, semillas... un desastre. Mantener esa zona recortada no es un capricho estético, es higiene básica. Punto.
Hidratar frente a curtir: dos tratamientos con objetivos opuestos
Aquí mucha gente mete la pata (nunca mejor dicho): no es lo mismo hidratar que curtir, y usar el producto equivocado te puede salir caro.
Diferencias entre hidratación y curtido:
- Bálsamos hidratantes: cera de abeja, karité, coco, caléndula. Van genial después de un paseo largo o por la noche, para reparar grietas pequeñas.
- Sprays curtientes: estos son para engrosar la piel antes de ir de excursión dura a la montaña. Ojo, se aplican semanas antes, no la noche de antes.
Ni se te ocurra ponerle tu crema de manos. En serio. Ablanda demasiado la piel de la almohadilla y al primer trote se le puede abrir como un libro.
Nunca uses cremas hidratantes para personas en las patas de tu perro: ablandan en exceso la capa córnea, haciéndola extremadamente propensa a desgarros en el primer trote.
Rutina básica
No hace falta esperar a que aparezca una herida para tener una rutina. Esto son dos minutos, y te ahorra sustos:
Rutina recomendada:
- Mírale las cuatro patas y mete el dedo entre cada espacio interdigital.
- Límpiale con agua o un limpiapatas, lo que tengas a mano.
- Sécale bien, sobre todo entre los dedos, que ahí es donde se queda la humedad y empiezan los problemas.
- Si la nota seca o áspera, un poco de bálsamo.
- Si ves algo raro, apúntalo (en el móvil, donde sea) y vigílalo al día siguiente.
Si puedes hacerlo cada día, pues mejor, si no, márcatelo como obligatorio después de una salida intensa con tu Caniche, por ejemplo, después de un largo paseo por el campo.
¿Y si se hace una herida en plena excursión?
Si tu Caniche pisa un cristal o una piedra afilada en medio del monte, no entres en pánico, pero actúa rápido:
Pasos de actuación inmediata:
- Suero fisiológico a chorro para sacar la tierra, sin frotar como un loco.
- Clorhexidina diluida. Nada de alcohol ni agua oxigenada: eso destroza el tejido que necesita curar.
- Un poco de pomada cicatrizante y una gasa.
- Véndalo y, si llevas botiquín, mejor, para que no vuelva a apoyar la herida en el suelo hasta llegar a casa.
Y luego, corre al veterinario. Dejemos a los expertos.
La prueba de los 5 segundos: el peligro del asfalto en verano
Por favor, préstame atención. Esto va de la salud de tu perro y su bienestar: en verano el asfalto se convierte en una sartén. Absorbe calor y se pone bastante más caliente que el aire. Tu Caniche se puede quemar las almohadillas en menos de un minuto, y si es un toy o un mini, encima lo nota antes porque va pegado al suelo.
No lo imagines, haz esto siempre: pon el dorso de tu mano en el asfalto y aguanta cinco segundos. Si no puedes, él tampoco puede. Cambia de acera, de hora, o espera.
Estamos viviendo unos tiempos en que la temperatura está cambiando y cada día hace más calor. Un paseo en verano con altas temperaturas puede ser criminal para tu perro. Donde yo vivo, los meses de más calor son junio, julio y agosto. Durante esos meses, evito salir con mi Caniche durante las horas más calurosas. Cambio nuestras rutinas. Intento que las salidas se alarguen durante las primeras horas de la mañana y por las noches. Durante el mediodía, salimos lo justo, en zonas de sombra y no dejo que mi Caniche pise una zona expuesta al sol que pueda tener una temperatura horrible para sus almohadillas.
Pese a que trato de tomar todo tipo de precauciones, hay que estar atento. Mi Caniche tiende a que en verano, debido al calor y ciertas alergias, salirle unas especie de granitos entre los dedos de sus patas que se le infectan y (pese a que no me lo ha contado) debe ser muy molesto por lo cual no para de lamerse. Visita al veterinario, le aplico la crema que este me recomienda y mantengo una alta higiene en sus patas.
Las espigas, la pesadilla de primavera y verano
Si hay algo que odio de esta época del año son las espigas. Son como una flechita: se clavan entre los dedos y, si no las ves a tiempo, siguen avanzando hacia dentro. Acaban en una fístula y en la consulta del veterinario, que no es plan.
Después de cada paseo por zonas de campo abierto, ábrele los dedos uno a uno y mira bien. Y en temporada alta, pide en la peluquería que le dejen los pies bien cortitos. Es, con diferencia, lo que más previene.
Un Caniche con los pies bien recortados recoge muchísimas menos espigas, retiene menos humedad entre los dedos y necesita la mitad de tiempo de limpieza al volver de campo.
Cuidados en nieve y hielo
En invierno cambiamos de enemigos. Ya no es el sol del verano, los asfaltos a alta temperatura... sino que nuestro enemigo pasa a ser el pelo.
Si tu Caniche va a estar en contacto con la nieve, has de saber que se le puede compactar entre las almohadillas y formar bolitas de hielo que, créeme, duelen y hasta cortan. Y si tiene los pies sin recortar, esto pasa en minutos.
Pero espera, ¿cómo derriten la nieve en las ciudades y carreteras? Con sal. Y como habrás deducido, esto tampoco ayuda: es irritante. Como tu perro tenga una herida... o esta es otra: si luego llega a casa y se lame las patas, mejor que no la ingiera.
A ver, que tampoco es que tengamos que tener a nuestro Caniche en una cárcel de cristal. Simplemente sé consciente y ayúdale a disfrutar de la nieve: ponle algo de cera protectora antes de salir y, al volver, un buen lavado con agua templada.
Si tu Caniche presenta cojera continua, sangrado, secreción o inflamación entre los dedos, acude a tu centro veterinario. La Asociación de Veterinarios Españoles Especialistas en Pequeños Animales (AVEPA) recuerda que estas señales requieren valoración profesional y no deben tratarse en casa.
Lo que de verdad necesitas (y no es mucho)
El cuidado de las patas es barato si se hace de forma preventiva y caro si esperas a que aparezca la herida. Con cuatro productos básicos cubres prácticamente todas las situaciones del año.
Recomendaciones clave:
- Bálsamo hidratante de cera natural para la rutina tras las salidas al campo.
- Limpiapatas portátil de silicona para retirar barro sin baño completo, muy útil con pelo rizado.
- Tijeras de punta roma para mantener recortado el pelo entre los dedos y sobre las almohadillas.
- Botín protector para nieve, asfalto muy caliente o terrenos con piedra abrasiva.
- Botiquín básico de campo con suero fisiológico, clorhexidina y gasas para incidencias en ruta.
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