Mi Caniche come demasiado rápido: por qué devora y cómo frenarlo
Si le pones el bol a tu Caniche y a los diez segundos ha desaparecido la comida, tienes un pequeño aspirador en casa. Y ya te lo digo yo: está tragando aire a paladas además de pienso. Trucos para evitarlo y de paso... cansarlo!
Le pones el pienso a tu Caniche, te giras, vuelves la mirada y sorpresa: no hay pienso. Si te ocurre esto, déjame decirte algo que ya sabes: tu Caniche come demasiado rápido. Quitando que no está en una competición de ver quién come más rápido... el tema es que esa conducta conlleva estar tragando aire además de pienso. Frenar ese comportamiento no es una cuestión de modales, sino una medida de seguridad para evitar problemas de salud: desde molestias digestivas, a urgencias más graves que pueden hacerte salir corriendo al veterinario. Y además, estás dejando pasar una oportunidad genial para lidiar con su ansiedad y cansarlo. ¿Qué tiene que ver? Pues que la comida es una muy buena ocasión que tenemos para hacer pensar a nuestro Caniche, estimularlo, cansarlo y educarlo para conseguir lo que nuestro perro necesita: equilibrio emocional.
Te voy a contar algo. El Caniche es un perro muy inteligente y muy motivado por la comida. Aprovechemos esta combinación para alimentar a nuestro perro y adiestrarlo. ¿Buen negocio, no? Cuando su ración diaria se resuelve en un minuto perdemos nuestra oportunidad de estimularlo mentalmente. Luego acaba de comer y... ¿Qué puede pasar? Que nos ladrará o nos buscará porque está aburrido, nos seguirá por casa o se pondrá a morder de todo menos sus juguetes. Aprovechemos ese momento, además de para lo obvio, para gastarle un poco la pila.
Por qué comer deprisa es mala idea
Vamos a ver, muchos perros de alta energía canalizan toda su ansiedad en el momento de comer. No es culpa tuya, simplemente tu perro tiene mucha energía y eso provoca una conducta de que al tragar sin masticar, se llenan de aire. ¿Y qué les provoca? Gases, ruidos en la barriga, molestias y heces sueltas al día siguiente.
Pero bueno, quitando esos problemas que pueden ser puntuales... hay un problema mayor, así que presta atención: esta conducta al comer es uno de los factores de riesgo de la dilatación-torsión gástrica (GDV), un cuadro grave y de evolución muy rápida que el MSD Veterinary Manual describe como una urgencia quirúrgica en la que el estómago se llena de gas y puede llegar a girar sobre su propio eje, comprometiendo el riego sanguíneo. Es una urgencia de quirófano en la que cada minuto cuenta.
No te quiero asustar pero tenemos que ser conocedores de este tipo de problemáticas. Cuanto más sepamos de nuestro pequeño, más preparados estamos y más podremos protegerlo.
Sabemos que nuestros Caniches pueden ser grandes, altos y esbeltos o ser de tamaño toy. Los perros grandes y de pecho profundo tienen más riesgo de sufrirlo, pero aunque tu Caniche sea pequeño no está exento.
Tengo conocidos que lo han vivido. Por favor, toda precaución es poca.
Frenar la ingesta por diseño, no por órdenes
No sirve de nada gritarle a tu perro que coma despacio cuando ya tiene la cabeza metida en el bol. ¿Te habías dado cuenta ya, no?
No hace falta que pienses cómo, ya han pensado por nosotros. Una de las opciones que mejor funciona es comprarle uno de esos platos que están pensados precisamente para eso, para que coman más despacio. Con estos comederos a tu Caniche le estás obligando a usar la lengua y el olfato en lugar de engullir la comida.
Un perro que se tira 15 minutos lamiendo o buscando su comida acaba relajado. Uno que engulle en 10 segundos acaba pidiendo guerra.
Herramientas que frenan la ingesta:
- Comederos de laberinto (Slow feeders): Tienen bultos y surcos de plástico. El perro tiene que pescar el pienso con la lengua. Pasas de 10 segundos a 5 minutos fácilmente.
- Alfombras olfativas: Una manta con tiras de tela donde escondes el pienso. Usar la nariz les agota mogollón mentalmente.
- Juguetes rellenables (tipo Kong): Si le metes comida húmeda o pienso hidratado y lo congelas, tienes a tu Caniche entretenido media hora lamiendo. Mi salvavidas para cuando se queda solo.
- Bolas dispensadoras: Un juguete hueco que suelta pienso al rodar. Le obliga a moverse por el salón dándole con el hocico.
He pasado por todos y a mi Caniche lo que más lo entretiene es el juguete tipo Kong y las mantas olfativas. Truco: A veces incluso envuelvo trocitos de frankfurt en una manta vieja.
Rutina alrededor de la comida
No nos engañemos, el bol es importante pero no es mágico. Tú también debes cambiar: si tu perro ya come con ansiedad, haz esto hoy mismo y notarás la diferencia sin gastar un euro. Te cuento:
- Prohibido tirarle la pelota o hacerle correr como un loco media hora antes o después de comer.
- Déjale en paz. Ponle la comida en un sitio tranquilo donde nada ni nadie le moleste.
- Si le pones una ración gigante al día, divídela en dos o tres tomas.
- Por favor, no le quites el bol a medias para "demostrar quién manda" o "enseñarle a esperar". Lo único que vas a conseguir es que la próxima vez trague más rápido por miedo a que se lo robes.
Convierte la ración diaria en trabajo mental
Ya te he contado que usar el olfato agota más que correr tras una pelota. Aquí es donde puedes marcar la diferencia y tener a tu Caniche relajado en el sofá por las tardes.
La ración de comida es tu mejor herramienta. Si se la das sin más en un bol aburrido, estás tirando a la basura 30 minutos de actividad cognitiva. Pero... ojo con esto: no le des más comida para que juegue, reparte la que le das a lo largo del día.
Formas de repartir su ración diaria:
- Si te haces un comedero de laberinto, úsalo para racionarle la mayoría de su toma principal y aprovechar ese momento con el objetivo que buscamos: cansarlo.
- Si te haces con una alfombra olfativa, guárdate un poquito de su toma principal para esconderlo entre ella. Tu Caniche se divertirá pudiendo comportarse como lo que es, un perro, a la par que se cansa y se alimenta.
- Guárdate otro puñado en el bolsillo para dárselo como premios durante el paseo si no tira de la correa o para educarlo y formarle durante el paseo. Aprovecha ese momento, también, para educar a tu Caniche.
- Si necesitas un salvavidas, por ejemplo, un día que llueve y no podéis salir mucho, mete toda su cena en un Kong, congélalo y que se busque la vida.
Productos y herramientas recomendadas
Si estás harto de ver cómo engulle, mi consejo es que no compres lo primero que veas. He probado bastantes juguetes y no todos aguantan la energía (ni los dientes) de mi Caniche.
Como sabes (y si no lo sabías, ahora sí), en esta web, en la sección de productos, tienes mis recomendaciones personales. De igual manera, te cuento por aquí abajo.
Mis recomendaciones clave:
- Para el día a día: Un buen comedero "antivoracidad" de plástico duro (que tenga base antideslizante, o lo arrastrará por toda la casa y te tocará barrer). Yo prefiero los diseños tipo "espiral" porque los muy laberínticos pueden frustrar a tu perro y no coma.
- Para relajarle: La alfombra olfativa. Te prometo que funciona. Pruébalo y me dices.
- Para los fines de semana o ausencias: El clásico juguete tipo Kong para rellenar. Antes de comprarlo asegúrate de coger la talla adecuada para su boca.
- Para jugar en movimiento: Un juguete dispensador rodante.
Si no tienes claro cuál elegir, échale un ojo a nuestra sección de productos o usa el comparador de accesorios de la web.


